Cada año, el mundo del diseño espera con expectación el anuncio del Color del Año de Pantone. Algunos tonos sorprenden, otros generan debate y unos pocos siguen siendo relevantes mucho después de haber terminado su año oficial. Mocha Mousse pertenece a ese último grupo. Porque no representa una tendencia pasajera. Representa una forma de habitar los espacios.
Cuando los colores maduran
Hubo una época en la que los colores debían destacar por encima de todo. Los contrastes intensos, las tonalidades vibrantes y las propuestas atrevidas marcaban muchas de las tendencias en interiorismo. Hoy asistimos a un cambio de rumbo. Los hogares vuelven a buscar la serenidad. Los espacios quieren transmitir bienestar, poner en valor los materiales y crear ambientes a los que apetezca volver. Es precisamente ahí donde Mocha Mousse despliega todo su potencial. Su cálido tono natural transmite calidad, atemporalidad y una elegancia serena. Evoca la madera, el cacao, el lino o la piedra, materiales que desde hace años simbolizan autenticidad y permanencia.
Un color, muchas formas de expresarse
La versatilidad de este tono queda patente en tres de nuestras colecciones. En CRAFT, Mocha Mousse cobra vida a través de superficies orgánicas llenas de movimiento. Los delicados relieves y las texturas inspiradas en los tejidos aportan profundidad y un carácter casi artesanal. GRAINS & PLAINS sigue un enfoque diferente. Aquí, el protagonismo recae en las superficies tranquilas, las texturas sutiles y el diálogo entre la luz y el material. El color permanece discreto y, precisamente por ello, resulta especialmente elegante. Por último, BOHO revela otra faceta completamente distinta. Sus motivos geométricos y diseños de gran personalidad demuestran que los tonos naturales cálidos no tienen por qué ser siempre discretos. También pueden expresar fuerza, crear acentos y aportar una identidad única a un espacio.
Atemporal en lugar de efímero
Quizá ahí resida el verdadero secreto de Mocha Mousse. No intenta llamar la atención. Combina con la misma naturalidad la madera, el metal, la piedra natural y los textiles. Puede interpretarse en ambientes contemporáneos, clásicos o desenfadados sin perder nunca su personalidad. Y eso es precisamente lo que lo convierte en un color duradero, tanto en las paredes como en nuestra memoria.
El buen diseño no tiene fecha de caducidad
No todos los colores de tendencia desaparecen con el tiempo. Algunos se convierten en clásicos porque representan mucho más que el espíritu de una época. Para nosotros, Mocha Mousse es uno de ellos. No porque Pantone lo haya elegido en su momento. Sino porque, incluso años después, sigue demostrando qué es lo que realmente importa en un buen diseño: materiales, texturas y colores que no necesitan llamar la atención para dejar una impresión duradera.
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